Construyamos la paz
- 26 sept 2016
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Esta Nota está dirigida a todas aquellas personas que de alguna u otra manera trabajan día a día construyendo la paz.
Colombia ha vivido más de cincuenta años en conflicto interno, esto representa un gran número de fallecidos, atentados, heridos etc. Hace aproximadamente cuatro años se estableció en la Habana Cuba una mesa de diálogo que busca ‘’ Una paz estable y duradera’’ para todos los colombianos y que hace unos días solicito a los habitantes del país acercarse a las mesas de votaciones para responder una pregunta relativamente sencilla
“¿Apoya usted el acuerdo final para terminar el conflicto y construir una paz estable y duradera?”.
El próximo 2 de octubre se realizará el censo que permitirá conocer la respuesta de los colombianos a dicha solicitud, decisión que estará definida por dos únicas respuestas SI y NO. Después de este día el país se trasformara y vivirá cambios extra orbitales, sea cual sea la respuesta ganadora. Sin embargo quiero plantear otra pregunta a los mas 47 millones de colombianos.
“¿Está dispuesto usted a construir la paz?”
La paz de Colombia no se firmo en la Habana, porque es imposible hacerlo, lo pactado allí fueron acuerdos que decretan el fin del conflicto armado entre las fuerzas militares del país y el grupo subversivo FARC. Por eso le aconsejo a usted que dice que la paz es de Santos y esta comprada que analice los sucesos antes de hablar, tómese un tiempo para pensar esto: Si estuvimos tanto tiempo bajo el concepto de seguridad democrática y nos creímos seguros ¿por qué no darle la oportunidad de experimentar una vivencia nacional bajo el concepto de paz? La paz que se firma, es un concepto, sí, pero la disposición de crear alianzas para vivir mejor es un efecto inmanente a un símbolo que pasea entre todas las esferas culturales y mediáticas. Un símbolo que emana cambios, un concepto que los niños pueden entender y los adultos también; además, sin líneas políticas que la abanderen, la paz es de todos.
La paz no es de este gobierno y tampoco es de Uribe, no es de un solo individuo, es de toda una sociedad; No está garantizada en las 297 páginas del tratado de la Habana y no me refiero a si los acuerdos se rompen; me refiero al trabajo que usted y yo hagamos para vivir en un lugar cortes, donde el uno respete al otro, sus decisiones, sus creencias, ideologías, tradiciones etc.
En éste sentido, la paz le compete: al Panadero, al profesor, al médico, a la periodista, al presidente; a todos porque es la única posibilidad que tenemos de vivir en un lugar tranquilo. Con oportunidades, desarrollado, educado, decente y digno. Pero, si continuamos pensando que ella está en las manos de pocos y que es responsabilidad de otros, será imposible para nosotros vivir en este lugar.
Recuerde, la construcción social que usted esté dispuesto a hacer debe basarse en los valores y el respeto por el prójimo, en la capacidad de trabajar en equipo y en función de otros, además de un mar de otras posibilidades.
Le propongo una reflexión para esto, y pido que la decisión que tome el próximo 2 de octubre vaya ligada a la construcción que plantee con anterioridad, y considere si para usted la mejor forma de construir la paz es votando SI o NO.
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